Con base en el reciente curso de postgrado abierto en la Universidad de Los Andes en Mérida, Venezuela y a la experiencia docente previamente desarrollada en Europa, he llegado al convencimiento de que este es el único método instructivo y practicable en el estado actual de las cosas. En primer lugar, los estudios teóricos deben ser completados con una visión de primera mano de la práctica. En tal sentido, mis dos obras que preceden a ésta como son “Reconstrucción del Derecho Marcario” (1994) у “Teoría General de las Prácticas Económicas Ilícitas” (1995) deben ser completadas con la presente para poner a prueba y en funcionamiento los principios. El análisis sistemático de sentencias en una forma ordenada y colectiva ha probado ser el método más seguro de inspirar a juristas, darles confianza en sí mismos, y de evitar los errores y deficiencias acumulados. En efecto, es de la esencia de la actividad del jurista el sistema, el análisis y la discusión abierta. Esta obra es la primera de su género en la confianza de que inspire a otros críticos de la actividad judicial a fin de poder contar con un sistema confiable y predecible.